LAS CHICAS DE ORO DEL SIGLO XXI
No sabrían decir ni cuándo, ni dónde, solamente que siempre estuvieron ahí. Comparten casi todos los recuerdos de su infancia, adolescencia y juventud, aunque a veces algo versionados. Han vivido juntas muchas tristezas, pero sobre todo alegrías, porque su lema es “somos jóvenes, guapas y felices” y su grito de guerra “Amistad, fraternidad, lealtad”. De hecho, siempre pensaron que acabarían como “Las chicas de oro”, juntas y felices. Nota: Quién vea en esto un rollo lésbico que se olvide.
Una mesa, unas estrellas Galicia, por supuesto, en un bareto, cutre a poder ser y sin música, sino, no pueden hablar y su risa no se oye, es su entorno natural. Aunque su preferencia es a terra de Meigas, la verdad es que se adaptan a cualquier circunstancia, teniendo en cuenta que tienen el don natural de encontrar el bar más cutre en cualquier parte del mundo en la que estén.
No les gusta practicar deporte, no tienen fuerza de voluntad, la comida es muy importante y su capacidad para comer es interminable y en ocasiones digna de estudio. Se divierten simplemente estando juntas, en más de una ocasión las han llamado separatistas y un poco mouchos, porque cuando están a lo suyo les cuesta relacionarse con los demás, pero eso sí, cuando se ponen, no hay niñas más sociables que ellas, son las más riquiñas del mundo mundial y parte del extranjero.
Hace 16 años que no viven en la misma ciudad, cada una en un punto del mapa (aunque unas parecen wally), pero eso no es un problema, siempre están ahí, dispuestas a reunirse, a hablar, a reírse, a contarse los problemas y a ayudarse. Son amigas, pero de esas que casi no quedan, son siempre una piña, para festejar y para apoyarse, para reír y para llorar, para comer y para estar a dieta (bueno para eso no son, vamos a ser sinceros).
La verdad, no se como acabar esto, porque simplemente quería rendir homenaje a las tres marías, tres mujeres afortunadas por muchas cosas, pero sobre todo por haberse conocido, por seguir juntas, por apoyarse de forma incondicional, por poder contar las unas con las otras para todo y por saber reírse y disfrutar de la vida con las cosas más sencillas, una buena conversación y una cerveza fresquita. Un día con ellas, puede hacer olvidar muchas cosas y ver la vida un poco más sencilla, eso sí puedes terminar con alguna arruga más, bueno marcas de expresión si son hombres, que ellos no tienen arrugas.
