Doble Personalidad Galega

Monday, October 23, 2006

Risoterapia


Me iba, al final me quede. Era de noche, hacia calor y las luces iluminaban la plaza, a lo lejos el castillo. Lisboa en su máximo esplendor. Luces y más luces de coches que pasaban, al final uno se para, abre la puerta y aparecisteis. Sólo con veros me entro la risa, no sé bien si por la alegría o si porque la situación era surrealista, cuatro gigantes, bueno tres y un esmirriado, saliendo de un golf pequeño, despeinados, sudorosos, sin orden ni acierto. Sólo os conocía a vosotros dos, al resto no, aunque fue todo un descubrimiento, especialmente Eduardo.

Aparcamos y ni subisteis a casa, directamente a disfrutar de la noche lisboeta. Ese fue el principio del fin. Tontería tras tontería, estupidez tras estupidez, cerveza tras cerveza, intercaladas con alguna que otra caipiriña y más de un Ginginha, al final, dolor de estómago y por primera vez, en tiempos, despertarse a carcajadas y seguir así durante todo el día, y la noche... viviendo situaciones realmente surrealistas y variopintas con gente entrañable, graciosa, sencilla y sobre todo, con mucha retranca, pero mucha...

Realmente ese fue el punto de inflexión, necesitaba recordar lo sano e importante que era reír a carcajadas, aunque claro, con Eduardo cerca o te ríes o lo matas, y la cárcel, como que va a ser que no. Tres días después de su llegada, tres horas para encontrarnos en una recta, una carrera de 500cc brutal, y vuala!!! la vida se ve de otro color.

1 Comments:

Blogger Virginia said...

No de otro color... de todos los colores que hay en el arcoiris. Me alegro de que te hayas reido tanto. No dejes de hacerlo que estás más guapa.

3:48 PM  

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